Han pasado 6 meses desde la entrada de los xenofogos en la sala de plenos sin resultados visibles a nivel calle, de su política y charlatanería bien medida por aquello de rayar la legalidad teniendo muchísimo cuidado de no saltarla por si acaso, pero poco más y a los resultados me remito.
Hablando ayer mismo con uno de sus votantes y valedor de que los moros hay que devolverlos en patera a su pueblo, de que se llevan todas las ayudas cuando precisamente las estadísticas no corroboran tal afirmación, pero incapaz de ver que el mismo está en la pomada de los 400 euros desde hace quizá demasiado tiempo reconocía que empieza a impacientarse porque la cosa sigue igual que antes.
Efectivamente algo de razón tiene, todo sigue igual, continua igual porque después de los 2/3 primeros plenos las propuestas tipo de la Señorita Lora, sus compañeros de salón ni hablan ni se les espera, ya pasaron por el pleno sin pena ni gloria actuando desde hace ya algún mes solo calentando el confortable sillón que los ciudadanos pusieron a su disposición con eslóganes facilones como, primero los de casa. Por cierto, que quiere decir los de casa, los mataronins de tota la vida, los que tienen sus dos apellidos catalanes 100x100, lo que tienen 1, los españoles sin distinción de procedencia, los europeos, los latinoamericanos o simplemente unas palabras bien medidas para que todos lo entendamos. Preguntas con una sola respuesta, caña al moro.
El globo en el que es subieron más de 4000 ciudadanos de Mataró, seguramente incluso con sorpresa incluida al no esperarselo, se está desinflando claramente. Lo que no se desinfla son las retribuciones que mes a mes reciben los 3 concejales, una a sueldo con poco resultado político y mediático, otros, dos que completan el triunvirato, con poca palabra pedida, creo que ni mu, por asistencia a los plenos y todos ellos con unos cuantos millones de pesetas por el grupo municipal además de otros cuantos por ser la portavoz en caso de la señorita Lora. La tendencia de los ignorante votantes que creen sus palabras bien medidas seguramente hará que continúen teniendo adeptos en las próximas, ya veremos la cifra total, pero sus propios votantes ya empiezan a poner en cuarentena a sus salvadores.
En los plenos “trabajan poco”, en la “calle” no se les ve, en las entidades no se les conoce, a los medios muchísimas veces incluso no se presentan a los debates o declinan invitaciones a dar su punto de vista en los resúmenes del año por lo que creo si se les saca de su tema no tienen opinión formada aunque en política debe ser el único trabajo que todos cobran los mismo los que se lo curran y los que pasaban por la puerta y el “encargao” los cogió por el hombro cuando pasaban por la puerta poniéndolo a la misma altura/sueldo que otros que si se lo “curran”.