Después de una semana y algunos días más la sensación que me trasmite esta campaña electoral es indiferencia. Parece que todo está decidido desde hace meses por no decir algún año, a falta de saber los techos de unos por arriba y otros techos por abajo, en la calle no se percibe ni se habla, los grandes mítines brillan por su ausencia al margen de los de cara a la galería en el que solo asisten los incondicionales montados de cara a la prensa y no al dueño del voto faltando los otras veces grandiososno en las plazas de toros y pabellones con grandiosos aforos. Como mucho algún partido al que si le interesa mover ficha, léase PSC, hace algún acto de pequeñísimo formato en el que incluso cuesta ver algunos de los habituales cuando tenían vara de mando, en plaza.
Los dos grandes partidos y algún acompañante con nulas opciones de ser imprescindibles para una mayoría, CiU, el PNV me pilla lejos pero supongo que es más de lo mismo, la han basado en la tele y prensa escrita. La prensa escrita cada día la lee menos gente, la tele que queréis que os diga, creo que la gente cambia de canal en su gran mayoría siendo los masocas, haberlos ahílos, los que se tragan esos debates a dos que nada nuevo trasmiten, o esos otros a 5 que se convierten en jaulas de grillos a los que solo les interesa haber quien canta más alto, al margen de cual tiene el canto, más bonito.
Todo apunta que Rajoy esta semana no se mojara mucho porque tiene el partido ganado según dicen todas las “casas de apuestas”, incluso por goleada. Rubalcaba intentara meter alguna marcha larga para no ser el candidato socialistas que batió el record de Almunia con menos diputados electos en toda la historia del PSOE siendo al final los que perderán los de siempre, los pringadillos ciudadanos de a pie porque salga el que salga el presidente del gobierno sera "los mercados", al tiempo.